“Mi gata acaba de necesitar antibióticos y nos dijeron que podría necesitar cirugía. Mis hijos estaban llorando y la veterinaria les dijo que si rezaban muy intensamente todo iría bien. Mi hijo de 5 años la miró y dijo: ‘Nosotros no rezamos. Sólo tienes que hacer tu trabajo’ Nunca me reí tanto en mi vida.”